“¿Como amarte menos? Como hago para que entiendas que no se como hacer para poder dejar de amarte. Simplemente mis sentimientos crecen cada día, simplemente emergen con abrumadora facilidad, llevándome a la locura y a la desesperación. ¿Será posible que ahora me escuches? Que ahora si me entiendas. No. No lo haces y estoy segura que no lo harás. Yo se que estas avergonzado por la magnitud de mis emociones y sentimientos hacia ti, pero no te preocupes que ahora mismo yo me alejo de ti. No seas irracional y no grites. No grites más. No grites, por favor. No ves que me lastimas. Detente, detente ahora y déjame ir, déjame escapar. Yo se que tu vida no se vera afectada por mi ausencia, porque yo no soy parte de ella, a pesar de que eso sea lo que me duela. Ahora te pido como amiga, te pido como la persona que más te quiere en el mundo, que me dejes ir. Permíteme alejarme de ti, ahora que aun soy capaz de mantenerme en pie. Ahora que soy capaz de mantenerme erguida por el poco orgullo que me queda. No me mires así. No me veas con esa cara. Sabes perfectamente que no me puedo resistir a ti. No te quiero ver más, no te quiero escuchar, no te quiero sentir cerca de mí, a pesar de que lo que más añore sea tu contacto. Déjame llorar en la soledad, sin derramar lágrima alguna, pero a sabiendas que mi corazón llora sangre por las ilusiones muertas y las promesas rotas. Déjame ir ya. Acaso no ves como me derrumbo lentamente. No ves que quiero estallar y que tu presencia no me deja hacerlo. Tú me impides dejar salir este dolor. No me importa ninguna de las palabras que digas en este momento. Ya el momento de escucharte pasó, ya no te oigo más, ya no te entiendo. Ya me cansé de esperarte y de soñarte. Me cansé de ti y de tus promesas vacías. Pero créeme cuando te digo que deseo que seas feliz. Te deseo lo mejor del mundo, porque a pesar de todo, yo aún te sigo amando y deseo tu alegría más que nada. No llores ahora, que esas lágrimas ya no valen nada. Te prometo algún día regresar y si es posible verte otra vez. Te prometo volver a este lugar, con el corazón curado y un nuevo porvenir ante mis ojos. Ahora solo me queda abrazarte una vez más antes de partir. Cuídate, cuídate mucho. Cura esas heridas sangrantes de tu alma, que yo intentaré curar las mías y espero que al regresar, encontrar que tu corazón nuevamente ha vuelto a amar. Ahora si, hasta luego, amor.”
viernes, 14 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario