“Pueda ser que el tiempo se haya escurrido de mis manos. Pueda ser que el mundo gire con tal velocidad que no soy capaz de seguir su ritmo, y me quedo atrás. Pero por más que quiera, no puedo. Simplemente no va conmigo, y para que negar, que me siento bien así. Puede que eso te incomode y hasta te fastidie. Puede que no me entiendas y creas que no me importa seguir el ritmo acelerado de los latidos del corazón de este mundo y de esta realidad, que a mi me sabe más soñados que tangibles, porque mis sueños son tan reales y esta verdad tan soñada. Te puedo dar las estrellas que brillan cada vez que cierro los ojos, o el mar que esta en mis pupilas. Te puedo bajar la calidez del sol con un beso y entregarte mi paz y mi tranquilidad, que es todo lo que poseo. Te puedo entregar la sombra de mi cuerpo y la luz que cae en mi, que me acompaña eternamente, para que lo haga contigo y aun así se que no es suficiente para ti. Porque no puedo seguirte el paso a ti, y a este mundo acelerado. Porque no puedo y no quiero dejar de detenerme a contemplar la belleza detrás de una sonrisa sincera y el misterio que se descubre en tu mirada. Porque no puedo dejar de pensar y de sentir poco a poco y muy lentamente. Porque no puedo dejarme llevar. Por eso dejo escurrir el tiempo, por eso dejo pasar las horas en silencio. Porque te contemplo y me lleno de ti. Porque te vivo a mi manera particular y porque te veo vivir. Porque te quiero y te cuido a mi manera, aunque tal vez, no sea como tu quieras.”
jueves, 4 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario