martes, 13 de marzo de 2007
"Tengo que resistirme a la tentación de tus labios, a la cual soy adicta. Debo soportar la agonía de haber conocido tus caricias, y ahora no sentirlas. ¿Cómo puedo sobreponerme a haberte poseído y haber sido poseída por ti, para más nunca volver a serlo? Triste y cruel es el destino que me depara el futuro, insoportable es la agonía de amarte y ya no tenerte. Tan solo me queda de ti, el recuerdo de tu piel sobre la mía y la realidad que es nuestra pequeña Elizabeth, quien es tu vivo reflejo. Gracias por amarme y por permitirme amarte, ahora debo seguir adelante con el bello recuerdo de tu cuerpo junto al mío al amanecer del tiempo…"
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