miércoles, 14 de marzo de 2007
“Son tantos los momentos felices que llegan a mi mente. Son tantas las sonrisas que nos regalamos. Y tantas las risas que surgían de nuestras bocas. En este momento estoy mirando al cielo, a través de mi ventana, recordando la noche en que te conocí. Quien diría que en una noche semejante encontraría a una persona tan especial. Una sonrisa surge en mis labios instantáneamente, mientras, ante mis ojos, aparecen cada uno de nuestros momentos juntos. Me causa gracia pensar en lo que logra hacer pequeños accidentes como los que propiciaron nuestro encuentro. El que te encontrases perdido por esta parte de la ciudad y que un trío de niños, fueran en tu ayuda. Los designios del destino son muy extraños. Pero eso hace más interesante a la vida.”
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