martes, 13 de marzo de 2007

Perdona

Perdona mi cobardía, pero no soy digna de pasar contigo mis días. Perdona mi temor, por no estar a tu lado, pero me basta el verte sonreír para olvidar todo dolor. Perdona mis lágrimas, que tan solo son muestras, muestras de mi cruel realidad. Perdona mi silencio, que es tan solo un refugio para seguir viviendo. Y por último, perdóname por no estar ahí, pero no puedo y no debo, ya que no lo merezco.

No hay comentarios: