miércoles, 14 de marzo de 2007

pensamientos en sepia

“Quiero regalarte un espacio, quiero regalarte un silencio… y al dejarte volar libremente. Deseo que te lleves mis lágrimas y mis recuerdos contigo. Quiero que te lleves aquello que me ata a ti, y que lentamente me envenena. Tan solo espero verte sonreír una última vez, y poder verte amar. Aunque esto signifique, la más cruel de las torturas y la más agónica de las muertes. Quiero ser libre de este secreto que me quema en silencio, quiero ser libre de esta tortura que me alegra, a la vez que me condena. Te amo infinitamente, pero no puedo gritarlo a los cuatro vientos. Este amor me hiere y me lastima fuertemente, al tenerlo guardado para mi solamente.”

"Tengo que resistirme a la tentación de tus labios, a la cual soy adicta. Debo soportar la agonía de haber conocido tus caricias, y ahora no sentirlas. ¿Cómo puedo sobreponerme a haberte poseído y haber sido poseída por ti, para más nunca volver a serlo? Triste y cruel es el destino que me depara el futuro, insoportable es la agonía de amarte y ya no tenerte. Tan solo me queda de ti, el recuerdo de tu piel sobre la mía y la realidad que es nuestra pequeña Elizabeth, quien es tu vivo reflejo. Gracias por amarme y por permitirme amarte, ahora debo seguir adelante con el bello recuerdo de tu cuerpo junto al mío al amanecer del tiempo…"

“El camino me ha traído hasta aquí. Llevo años andando y descubriendo mi realidad, mi carácter. Preparándome para este momento. Hace tanto tiempo que deseaba estar así, a tu lado, que a veces pienso que todo esto es algo efímero. Busco en tus ojos, algo que me asegure que esto es una realidad, nuestra realidad. Busco en tus labios, todas aquellas promesas que en algún momento hiciste, y que yo aun espero ver cumplidas. Busco en tus manos, todas las esperanzas que he depositado en esta relación y busco en tu voz, el clamor de este amor que me trae a la realidad, a mi realidad.”

No hay comentarios: