miércoles, 14 de marzo de 2007

El viento golpea las ventanas de mi habitación, las gotas de lluvia marcan un sonoro compás que me persigue por donde quiera que vaya. Camino en círculos en la mitad del cuarto, desesperada por no poder controlar mis emociones. La tormenta que se ciñe fuera de esta edificación, no es nada en comparación a la que se esta desatando en mi interior. ¿Cómo enfrentarse al mundo sino no poseo las fuerzas necesarias? ¿Cómo prevalecer y continuar mi camino, si todo me ata a esta situación? Dios, ayúdame por favor. ¿Cómo puedo mirar a los ojos a los demás si les he mentido, además de haberme mentido a mi misma?

No hay comentarios: